FISIOTERAPIA DEPORTIVA Y TRAUMATOLÓGICA

¿Te has lesionado? ¿estás sufriendo algún cuadro de dolor y quieres ponerle solución? 

Desde la Fisioterapia me centro en el tratamiento de aquellas lesiones y cuadros de dolor derivados de tu práctica deportiva y/o laboral. Sin olvidarme de todas aquellas relacionadas con la inactividad física o el sedentarismo. ¿Algún ejemplo? Patologías comunes como el dolor lumbar o cervical de años de evolución, hormigueo y sensación de calambre en los miembros superiores, dolores inespecíficos de hombro, condromalacia rotuliana, entre otros.

¿Qué pasa si he sufrido un traumatismo como una cirugía, fracturas óseas, accidente de tráfico, contusiones o roturas musculares, esguinces de tobillo, etc? Mediante una valoración previa, veremos qué solución poner a tu situación, junto con el trabajo conjunto traumatológico o médico oportuno.

Entrenar con dolor constante, sentirse rígido durante o después de tus sesiones de entrenamiento, sentir que te cuestan algunos movimientos de tu deporte o no estás cómodo en posiciones límite como el overhead de hombro o la sentadilla profunda, me hacen preguntarte: ¿Hace falta que llegues a una «lesión» para cuidar tu salud? Te quiero ayudar a que esto no te ocurra, a que no sientas dolor constante en tus entrenamientos y que incluso veas cómo los pesos suben así como las marcas. Quiero ayudarte a prevenir que te lesiones y potenciar tus gestos deportivos al máximo.

El trabajo de movilidad se enfoca en trabajar tus articulaciones así como tus músculos para que sean capaces de trabajar en su máximo rango de movimiento, de una forma cómoda y eficiente. El trabajo de movilidad que quiero hacer contigo hará que tu cuerpo esté preparado ante patrones de movimientos tan exigentes como los de encima de la cabeza o sentadilla profunda. 

Atrévete a sacar tu máximo potencial.

TRABAJO DE MOVILIDAD Y MEJORA DEL RENDIMIENTO DEPORTIVO

RECUPERACIÓN FÍSICA TRAS UNA LESIÓN O DOLOR PERSISTENTE

Si te has lesionado quiero ayudarte a que no te dejes nada por abordar, ya que por un lado habrá que trabajar en el propio tejido dañado y por otro tu patrón de movimiento, ya que sino lo trabajas es posible que tu calidad de vida se vea perjudicada en algún que otro aspecto.

Por ejemplo, tu cuerpo es muy listo, y dice: “uy, esto está dañado o me duele” ¿Qué hace?

Lo mueve lo menos posible, cambia la forma en la que lo hacia, evita gestos que cree que le van a «proteger”, te hace estar alerta ante cualquier sensación que notes… e incluso puede acabar haciendo que vivas pensando por y para el dolor.

No quiero que esto te ocurra.

 

Quiero saber una cosa: ¿Te duele la boca, la cabeza, el cuello, la cara? ¿Chasquidos al abrir la boca, zumbidos y/o pitidos en los oídos? ¿Tienes bruxismo? ¿Te cuesta comer algunos alimentos? 

Si tu respuesta ha sido sí, quiero presentarte a tu articulación temporomandibular, la posible responsable de todos esos síntomas que te he contado.

¡Se me olvidaba! También puedo ayudarte en caso de procesos odontológicos complicados, operaciones de mandíbula o traumatismos directos en esta región.

 

FISIOTERAPIA EN DISFUNCIONES TEMPORO-MANDIBULARES (ATM) Y DOLOR OROFACIAL

FISIOTERAPIA EN DISFUNCIONES DEL SUELO PÉLVICO

¿Cómo saber si tu suelo pélvico necesita atención? 

Si al toser, reír o entrenar tienes pérdidas de orina, si sientes dolor, si padeces de estreñimiento, si te escuece al hacer pis, si tienes infecciones de orina postcoitales, si tienes algún trastorno digestivo como distensión abdominal el famoso síndrome del colón irritable, si presentas sequedad vaginal, si tienes dolor menstrual, si las exploraciones ginecológicas son dolorosas, si tu placer sexual no es el que era, si tienes endometriosis o cualquier otra afectación estructural… y así habría otros muchos síntomas en que no suelen tener respuesta y en los que tu suelo pélvico tiene mucho que decir; y yo quiero ayudarte a que esto no sea algo con lo que ya vas a tener que vivir.